Obesidad infantil: Otro mal de los tiempos modernos

Obesidad infantil: Otro mal de los tiempos modernos

Se trata de una enfermedad en la que hay una acumulación excesiva de grasa en el cuerpo. Esta trae consigo dificultades para respirar, ahogo, interferencias en el sueño, somnolencia, problemas ortopédicos (por ej., malas posturas, lesiones en la espalda y rodillas), problemas en la piel, abundante transpiración, retención de líquidos. Además, hay riesgo de enfermedad coronaria, diabetes, asma, cáncer.

Se considera que un niño es obeso cuando su peso sobrepasa el 20% del peso ideal. Cuando los chicos comienzan a manifestar su enfermedad entre los 2 meses y 8 años de vida, hay un 40% de riesgo de que sea obeso en la adultez.  Si comienzan entre los 10 y 13 años, el riesgo es de un 70%, ya que las posibilidades de que continúen con la obesidad en la etapa adulta  porque las células que almacenan grasa se multiplican en esta etapa de la vida. Por otra parte, si los padres también lo son, su probabilidad pasa a ser del 80%.

¿Cuáles son los factores que la determinan?

  • Genéticos.
  • Hormonales.
  • Sedentarismo.
  • Alimentación desequilibrada.

 

La prevención comienza desde la familia

La mejor manera de resumirlo es predicar con el ejemplo. Como padres, debemos tratar de dar a nuestros hijos una dieta equilibrada y fomentar la actividad física, no solo como gimnasia, también como juegos, quehaceres domésticos y de jardín. Trate de que su hijo aprenda a escucharse, que coma la cantidad adecuada. En lo posible, opte por las comidas caseras, por hacer horarios regulares para comer y sentarse a la mesa sin televisor delante. Además, recuerde que el desayuno es fundamental, es la comida más importante del día.

No hable sobre alimentos prohibidos ni elimine por completo todos los dulces, ya que ellos pueden revelarse y comerlos en cantidad excesiva fuera de casa. Hágalos participar en la preparación de comidas y cuando hacen las compras para que aprendan a elegir alimentos saludables.

Recuerde que un peso saludable favorece una vida saludable.

 

Alejandra C. Altarriba | Bioquímica – Farmacéutica